de megalómanos a megafilántropos
(y viceversa)
filtrados por -e infiltrados de- periodistas
(y periodistas somos todos)
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un post de Post Dos
Cuenta
Marvin Harris en su libro
“NuestraEspecie” que “
en la evolución de las distinciones de rango en jefaturas
avanzadas y Estados, junto a la acumulación de riquezas y poder se siguen
manteniendo las expectativas de aprobación y apoyo. Ser rico y poderoso no
excluye ser amado y admirado mientras no se den muestras de un talante egoísta
y tiránico […] Los redistribuidores que se recompensan a sí mismos en primer
lugar y en mayor medida, siempre han precisado echar mano de ideologías y
rituales para legitimar su apropiación de la riqueza social”.